Renuncia al recuento manual de votos

El abandono del escrutinio tradicional del sufragio es contrario a la intención de los legisladores, a la tradición y al sentido común Las ventajas de una declaratoria más rápida y algún ahorro no compensan las desventajas de eliminar el conteo manual

El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) opta por abandonar el recuento manual de votos a partir de los próximos comicios. El verbo es de la máxima importancia: opta porque no está obligado. El TSE interpreta que el nuevo Código Electoral lo releva de esa obligación cuando califica como “definitivo” el conteo y la asignación de votos realizados por las juntas electorales, pero se reserva la potestad de hacer el recuento manual cuando el resultado electoral arroje una diferencia del 2% o menos.

La regla del 2% se aplica en varias hipótesis. Servirá para definir el ganador cuando la diferencia entre los dos primeros aspirantes sea estrecha, pero también para decidir quién irá a segunda ronda si el candidato ubicado en el segundo lugar no obtiene una ventaja holgada sobre el tercero. La lógica indica que también rige para determinar si el candidato con mayor número de votos alcanzó el 40% necesario para ser elegido. Además, habrá conteo manual cuando existan inconsistencias en los datos de alguna mesa o se extravíe el padrón registro, entre otras hipótesis.

El régimen de excepciones creadas por vía de la interpretación indica que el abandono del conteo manual no es un mandato definitivo de la ley. Esta conclusión la confirman los diputados encargados de tramitar las reformas al Código Electoral. Maureen Ballestero, presidenta de la comisión legislativa dictaminadora del proyecto, insiste en que ese no era el espíritu del legislador y califica la interpretación del TSE como “errada”.

El TSE, en uso de sus facultades de intérprete de la ley electoral, se ciñe a una lectura estrecha del nuevo artículo 197. Es una lectura contraria a la intención de los legisladores, a la tradición y al sentido común.

Los costarricenses confiamos en el resultado electoral porque ante nuestros ojos se ejecuta el más escrupuloso recuento de votos. Esa confianza es fundamento del régimen democrático y no hay razones para arreglar lo que hasta ahora ha funcionado con excelencia.

A cambio del conteo manual, el TSE ofrece una declaratoria más rápida del resultado y algún ahorro de tiempo, dinero y esfuerzo. El ahorro es insignificante, en comparación con los valores en juego. La celeridad nunca figuró entre las exigencias de la ciudadanía que, cuando piensa en elecciones, clama, ante todo, por la justicia del resultado. Tras los comicios del 2006, Costa Rica demostró la paciencia que es capaz de invertir a cambio de la confiabilidad del resultado. El TSE propone resolverle al país problemas inexistentes y crea, a cambio, el riesgo de erosionar la confianza.

El TSE también argumenta a favor de su decisión, calificándola de modernizadora. “Nos ubica en el siglo XXI”, dice Luis Antonio Sobrado, presidente del organismo electoral. Somos conscientes de las posibilidades ofrecidas por la tecnología moderna y quizá sea cierto que el recuento manual es un lujo que Costa Rica se puede dar en virtud del escaso número de sus habitantes. Pero, en atención a sus beneficios, no está mal darnos el lujo mientras podamos.

La tecnología tiene limitaciones y una de las más importantes es la creación de una inevitable distancia entre el proceso y los electores. El velo de la informática se interpone entre la mirada del ciudadano y el procesamiento de datos, ya no de papeletas. La tentación de ingresar al siglo XXI puede arrastrarnos a mayores innovaciones, como el voto electrónico, cuya seguridad no puede todavía compararse con el sistema manual empleado con éxito en nuestro país.

El TSE debe detenerse a meditar sobre sus planes. La reacción social no se ha hecho esperar. Comenzó por la Asamblea Legislativa, donde diputados de todas las fracciones han manifestado desacuerdo y pronto se extenderá a los electores en general. En esta materia, el siglo XXI puede esperar.

http://www.nacion.com/ln_ee/2009/diciembre/24/opinion2205935.html

Anuncios

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: